Seguro que ya habéis escuchado hablar de salir de la zona confort, cuando se es madre sales de la zona de confort a la fuerza, cualquier nuevo proyecto o idea da mas miedo aun.

Y es que claro, ya no vas sola probando cosas nuevas que si no salen adelante pues comienzas de nuevo, pero ¿qué pasa cuando ya alguien depende de ti? Pues que da mucho más miedo.

Pero ahi estaba yo, un día tras otro, pasando los días, de la guarde al trabajo y del trabajo a casa, y asi un día tras otro. Pero por suerte un día me paré a pensar ¿qué estas haciendo con tu vida? ¿Es esto lo que quieres? ¿Que hay de tus sueños? ¿Cual es la proxima excusa?

De excusas si que estaba llena y de dudas, en definitiva, estaba cagada de miedo porque si que me rondaba un proyecto pero como siempre…esta la tipica vocecilla que constantemente te ayuda a que te quedes en tu zona de confort, ¿a ver si os suena?

  • No estás preparada para eso
  • No tenes experiencia y ahora no te vas a poner a estudiar, no tienes edad…
  • No tenes el dinero
  • Vas a perder tu tiempo
  • A nadie le va a importar

Y así una tras otra…

Y es que salir de la zona confort da miedo

Sin embargo ¿que creen que pasó? Le dije a mi vocecilla que se fuera un rato de paseo. Asi es como durante poco mas de un año he aprendido a transformar mis creencias limitantes, todo el miedo que me tenia paralizada, y lo he convertido en mi mejor versión.

De sencillo no tiene nada, el camino es largo y van apareciendo obstáculos, pero…lo pasas y te llega una alegría, vas probando nuevas formas de avanzar y ves resultados, he utilizado mucho la psicología positiva para mantenerme motivada y no frustrarme en ningún momento.

Ver el lado positivo de las cosas me ha ayudado a conseguir mis metas

Nuestra mente está preparada para recordarnos lo malo, lo difícil y lo imposible, pero con practica he conseguido transformar todos mis pensamientos limitantes en oportunidades para crecer. Normalmente nos encanta autosabotearnos, pero eso es porque no te conoces, no escuchas lo que necesitas y te dejas llevar por lo que necesitan otros.

Claro que comenzar algo nuevo asusta, pero si de verdad te paras a escucharte encontrarás tu meta, no importa que seas madre, con más motivo, educar a tus hijos para que aprendan a hacer lo que sienten es lo mejor que puedes hacer.

Comienza a creer en ti y deja de ponerte excusas. tampoco te compares con otras personas, piensa que cada una tenemos un camino recorrido, no esperes el momento perfecto, porque ese momento ya ha llegado. Siente el miedo, escúchalo y da el primer paso para diseñar la historia de tu vida.

Hazlo a pesar del miedo

Si tienes una meta en mente, algo que llevas años dándole vueltas pero no te atreves, un cambio laboral, un viaje…lo que sea, a pesar del miedo, hazlo.

¿Te atreverías a pararte a escuchar que es lo que quieres y proponerte poco a poco llegar hasta ello?